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Noche fresca y abierta en el pago... desde que apareció el lucero un fuego mantenía en ronda a la paisanada. Los perros se rezongaban entre ellos por un espacio cerca a la lumbre y a lo lejos los carau continuaban en su fiesta lamentando la muerte de su madre (ver leyendas).
Un chicharrón a las brazas, la pava ennegrecida de ollín... y el crepitar de las llamas... el resto era mero lujos de compañias...

Buenos humos de tabacos criollos y "DON Emilio" (ese "titulo" casi nobiliario que le damos los paisanos a aquellos que consideramos nuestros mayores, y que se han ganado el respeto y la jerarquía de ser llamados de esta forma)... que se acomoda en una silla petizona, apura un cimarrón caliente y bien sebao que le supieron alcanzar y nos deleita con sus historias...

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martes, 13 de febrero de 2018

Formas de pipas y calor



Sobre formas de pipas se habló mucho, demasiado, y existen y existieron discusiones sin solución que llevan años sobre si tal o cual corresponde a una u otra forma como en el caso de las Rhodesian y las Bullmoose, siempre dije que si los piperos fuésemos naciones por ese tema la guerra de los 100 años sería más o menos lo adecuado, así que meterse en tales temas es más o menos meter la mano en un alfiletero.

Mi tema es diferente si bien voy por formas de pipas lo mío es solo tratar (ni siquiera digo resolver) que forma de pipa tiene más tendencia a calentar. Aclaremos que fuera de la forma hay una cantidad de detalles más, como ingeniería interna, estado del tabaco (Seco o húmedo) viento ambiental, el fumador, etc. Partiremos de un fumador experimentado, con un tabaco a punto un día sin nada de viento y una pipa de ingeniería ideal, o sea todo óptimo para una buena fumada.

Me ocurre que en algunos modelos de pipas al llegar a determinado punto de la fumada puedo sentir que las paredes de la pipa comienzan a calentarse, lógico momento justo para bajar las aspiradas, pero eso mismo con otros modelos no pasa.

Si tomamos un hornillo normal, por ejemplo de unos 3,5 cm y un diámetro de 1,8 cm; al encender y fumar tendríamos que en el primer 0,25 cm se enciende, estabiliza la braza, calor apenas, luego 1,5 cm siguientes fumada normal, la braza tibia y va calentando hacia abajo, 1,5 cm siguientes braza caliente tendiendo a su mayor temperatura, y 0,25 finales braza pierde temperatura por ceniza y humedad del fondo.

De esa explicación mas o menos burda, tenemos que el mayor calor de la pipa en condiciones ideales dijimos se desarrollaría de su parte media hacia abajo, es allí justamente donde se suelen observar las marcas y quemaduras en algunos hornillos.

Si vemos las formas de pipas, dentro de las clasificaciones “de manual” y muchas freehand encontramos que por un tema de lucir la madera o las formas algunas pipas llevan mayor grueso de madera en las partes superiores y se afinan hacia abajo, ejemplo en clásicas las Dublin, Bulldog y Calabash (En madera lógico) de todas ellas quienes las han fumado seguramente coincidirán que cuando se llega de la mitad para abajo del hornillo debe pausarse la fumada ya que el calor en la madera así lo indica; esto difícilmente ocurra en por ejemplo una Appel, Tomato, Oom Paul, Poker o Egg, que por su forma tienen mayor espesor hacia abajo o al menos espesor parejo, tolerando o disipando mejor el calor.

En un ejercicio si tomamos una Bulldog y una Egg veremos que justo al medio la Bulldog calentara, en cambio la Egg difícilmente nos demos cuenta que estamos en la mitad de la fumada.

Espero se entienda lo que se quiso explicar, de ser así cuando compremos una pipa fuera de mirar como el artista lucio la madera o dio detalles bellos, tengamos en cuenta si queremos lucirla o fumarla tranquilos, ya que seguramente una forma tan simple y natural como una Egg o una Tomato nos dará muchas mejores fumadas y más tranquilas que una Bulldog por ejemplo, pero todo está en gustos.

Que pasa cuando una pipa calienta en exceso: La pipa puede quemarse o al menos marcarse el hornillo, la fumada lleva humo muy caliente a la boca y puede lastimar el paladar o la lengua, se pone incomodo tenerla en la mano, el tabaco tiende a dejar humedad en los conductos de humo ya que por lo caliente de la braza la humedad es empujada hacia abajo y se condensa, el tabaco pierde sabor y se aplana. De ocurrir esto Savinelli recomendaba el método del 1 al 6, o sea parar la fumada y contar despacio hasta 6, tocar la madera y si está más fría seguir fumando, caso contrario repetir la cuenta. Nunca mantener una fumada muy caliente terminaremos destruyendo la pipa, y una pipa que una vez recalentó…. Digamos que volverá a hacerlo, su madera queda afectada.

El Ahijado

Allá en la época en que en mi pueblo los intendentes eran honestos, existía una figura bastante común la del ahijado.

Que implica en castellano puro su significado “Persona que ha sido apadrinada o amadrinada por alguien.”

Digamos que por esas épocas el significado estaba cerca pero no era el mismo. La figura del ahijado se daba principalmente en el campo, donde el peón o poblador de campo que tenía varios hijos (no existía TV) cuando estos cumplían determinada edad al no poder mandarlos a estudiar por ser muy pobres o por no existir escuelas cercanas, entregaba su hijo/hija al patrón u otra persona con medios para que lo lleve a vivir con la familia y a cambio de algunas tareas, mandados, limpieza, etc sea criado y enviado a estudiar al menos hasta terminar la primaria.

Un compromiso de partes si lo llamamos de otra forma, esto hacia que el hijo del peón se criaba en la casa de su patrón, que jugaba con los hijos del mismo, que concurría a la misma escuela, que normalmente tenía su cama, guardapolvo y ropa decente, que si se enfermaba tenía un médico, etc, cosas que en el campo en una familia pobre y numerosa difícilmente tendría.

En el pueblo a veces se perdía su apellido, pasaba a ser Juan, Pedro, etc el ahijado de Don fulano, y según la categoría del “Don fulano” el ahijado tenía la suya.

Que existieron abusos si seguro, que no lo mandaban a estudiar, que lo tenían de sirviente, etc. Pero también y en la mayoría de los casos el tema fue diferente, así cuando el hijo del patrón fue a la Facultad más de una vez con él estaba el ahijado (el hijo del peón de campo) también estudiando y recibiéndose de profesional, conocí muchos médicos, abogado, maestros, etc que fueron ahijados, y muchos hijos propios que volvieron sin un título.

También conocí matrimonios sin hijos, que terminaban dándole al ahijado su propio apellido en forma legal o sea que pasaba a ser hijo, para de esa forma permitir que sea su heredero, recuerdo muy notable el del ´propietario de miles de hectáreas, que cuando falleció su ahijado quedo con todos los campos, y con qué amor trataba a su madre “postiza” que dio el nombre de su padrino a su primer hijo. Solo se notaba un detalle los padres postizos eran gringos de ojos azules y pelo rubio, el ahijado devenido a hijo era morocho de pelo chuzo, “mi Camba” (negro) como lo llamaba con cariño su madre postiza.

Nunca además eran alejados de sus familias, la visitaban y a veces cuando el ahijado recibido de algo se asentaba su familia original volvía a vivir con él.

Pero y siempre hay en todo un pero, llego el peronismo, no el de Perón como dicen, el de sus seguidores, y alguien encontró la veta jurídica de presentar esa figura como servilismo o apropiación de persona y luego de varios casos, algunos muy peleados nadie quiso tener más un ahijado en el antiguo concepto, así de esa manera desapareció un institución que como dije tenía sus defectos y abusos, pero que sin duda beneficio a muchos más de los que perjudico.-
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Cosas que pasan...

Como el tiempo ya ha pasado, y los actores se encuentran cómodamente retirados, posiblemente siquiera recuerden un poco el episodio, así que me atrevo a comentarlo con Uds.

Estaba en la Reg II, y en la Plana tenía varios Oficiales Jefes, algunos radicados en Rosario y otros su gran mayoría con domicilio en Capital federal o Gran Buenos Aires, así que los días viernes por la tarde (Y un poco antes a veces) salía el, tropel a ver sus familias, lógico el que estaba de turno sin solución se quedaba, y si había alguna novedad….volviendo urgente, a veces pedían a los que no viajaban por algún motivo que les cubran o los remplacen.

Por un problema de turnos un fin de semana y luego algunas novedades en su área uno de los oficiales radicado en Gran Buenos Aires hacía ya casi un mes que no podía usufrutuar el franco de fin de semana.

Justo esa semana, lo llama la hija llorando que había dejado como siempre su auto frente a la casa y había amanecido con dos ruedas menos, tramite telefónico de una forma, de otra, el seguro, etc, resultado debió pedir a la hija que se ocupe de comprar las dos ruedas y hacerlas colocar.

Con todo ese problema, y para más pintaba un fin de semana complicado, pero finalmente el sábado a la mañana la cosa se despejo y dejaron de existir problemas para viajar, así que con un poco de desesperación saco en tiempo record su auto que guardaba en el garaje del ACA continuo a la Región y partió hacia su domicilio.

Según su propias palabras más o menos el tema ocurrió así: “ Tarde más de lo normal en la autopista ya que por la hora estaba cargada, así que llegue a San Miguel casi oscureciendo, cuando giro por la esquina de casa, veo a una persona, un hombre agachado junto al auto de mi hija y justo con una llave cruz trabajando sobre una rueda del lado de la calle, arrimo el auto y con un golpe de volante lo golpeo tirándolo al suelo, allí salgo del auto, me le pongo encima y comienzo a golpearlo gritándole – Chorro de m…… yo te voy a enseñar – estaba en eso cuando escucho gritos de mi hija que decían – Papa, papa, que haces déjalo es mi novio, me está colocando las cubiertas –“

El pobre hombre el lunes volvió a la Región muy preocupado, según contaba su hija no le hablo todo el fin de semana, y tuvo que ir a ver a su futuro consuegro para que no lo denuncien por lesiones, ya que el novio más allá de tener los dos ojos morados por el golpe del auto tenía una pierna rota y una muñeca con fisuras.

Por unos cuantos fines de semana lo vi de turno continuo sin aprovechar el franco.

La Cigarrera

Campos de Corrientes allá por Colonia Tatagua, pasaba unas vacaciones en el campo, mis reservas de tabaco habían sido mal calculadas y veía que quedaría corto, así que consulte a mi suegra si conocía quien podría hacerme algunos cigarros de tabaco criollo o bahía que en esa época se sembraba en Corrientes, como para salir del apuro.

Se me indico una de las empleadas que trabajaba en la cosecha de hojas de tabaco, según mi suegra ella hacia antiguamente con otras mujeres cigarros que se vendían en el ramos generales del campo, que comentaban eran muy buenos, pero que hacia bastante que no venían a ofrecer así que no sabría si estaban haciendo o si aceptaría hacerlos.

Por la tarde cuando terminaban las tareas de corte de hojas me fui caminando hasta el rancho donde vivía esta mujer, no muy lejos, apenas cruzando la calle de arena, lo que parecía fácil pero en verano no lo era tanto; allí había un rancho medio ladeado y la encontré sentada en un viejo taco de madera bajo la sombra de un decrepito mango desgranando maíz para las gallinas, de una edad indefinida, pero de muchos años, con la piel curtida por el sol, el pelo cubierto por el tradicional pañuelo negro, vieja costumbre por algún duelo, de estatura baja y muy delgada, en la boca le colgaba un liado de tabaco medio verde que tenía la braza apagada pero que ella masticaba como si lo disfrutara y escupía de rato en rato.

Con esta gente hay que guardar los tiempos, así que salude y cuando pregunto que necesitaba, le explique sobre que estaba casi sin tabaco, que me habían dicho que ella sabía hacer cigarros bastante buenos, me miro como dudando un poco, luego me dijo que hacía tiempo no hacía, pero que teniendo en cuenta que estaba sin tabaco y venia de parte de “la patrona” me haría unos cuantos, se lo agradecí, y allí nomas me planteo las necesidades, tenía que conseguir que del galpón de tabaco ya seco pudiese ir y elegir personalmente las pencas para así seleccionar las hojas, necesitaba además una botella de caña buena y papel e hilo para los atados, acordamos eso y el precio que me pareció risible. Me dijo que en tres días vaya a ver que me tendría algunos para probar.

A los tres días tal como acordamos me acerque a su casa, estaba sentada en el mismo taco de madera, pero delante había un viejo cajón de frutas sobre el que tenía colocada una tabla donde liaba los puros, al costado un alto de hojas ya despalilladas a cuchillo, o sea que cortaba con un cuchillo filoso las nervaduras y estiraba la hoja ya húmeda hasta dejarla suave y lisa. Me explico que los mazos de tabaco los desarmaba, elegía las mejores hojas para la cubierta y el resto quedaría para la “tripa”, que luego los pasaba por una palangana con agua caliente para sacar la tierra y bajarle la fuerza, con unas tablas estiraba las hojas mientras se secaban y allí despalillaba, solo cuando el tabaco estaba casi seco armaba los cigarros arrollándolos sobre la tabla que se veía bastante gastada.

En un costado habían algunos puros ya listos, aclaremos que tratándose de liado de campo, pensé que serían esos normales cigarros que uno encuentra con forma casi de torpedo y que con suerte y pasando un alambre suelen llegar a tirar para fumarlos, al contrario los cigarros eran casi del grueso de un lápiz, y con unos 15 cm de largo, me llamo la atención así que tome uno y lo prendí seguro que tiraría mal, gran sorpresa el tiraje era perfecto, me pregunto si estaba a mi gusto y le conteste que si, así que acordamos que toda la partida de unos cien que encargue serian de ese tipo.

En el tiempo acordado me entrego los cien, recuerdo que me los puso en latas de leche nido vacías para que pueda transportarlos bien y no se sequen.

Cada viaje al campo me convertí en un cliente seguro, llegaba con los implementos y al poco tiempo retiraba los cigarros por cien, realmente eran exquisitos.

Una vez le pregunte donde había aprendido y me explico que allí nomas, que otra mujer que había trabajado para una fábrica de unos gringos le había enseñado, desde la forma de elegir el tabaco, como prepararlo y como liarlo, me mostro por ejemplo que pegaba el remate con sabia de palmera usándola como cola y los diferentes pasos hasta liarlos, como me faltaba “algo” pregunte “Y dígame señora, la caña en qué momento se agrega?”, se rio, escupió tabaco al piso y me dijo ” mire la caña no va en el tabaco, es para mí así con mi edad por las noches duermo tranquila”.

Durante años fue mi cigarrera y disfrute de sus excelentes cigarros, luego Dios seguramente se acordó que ya había cumplido su ciclo con unos casi cien años, nunca más disfrute de esos excelentes habanos.

sábado, 14 de octubre de 2017

Ficción... solo ficción.



Aclaremos que esto es ficción, un invento de mi mente, es imposible que pase y no paso, y si algunos escucho sobre el tema seguro era mentira. Los que por esa época pasaron por el E 21 saben que es así.

Allá por el 72, una camada de Subalferez haciendo el curso en el E 21, casi medio año, estamos en junio, en la Quiaca como siempre invierno, ya que como estaciones allí solo había el invierno y la del Ferrocarril, frio seco, pero frio en serio.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Anciana con pipa...

Lo compartí por los recuerdos que me trae, esas viejas criollas recolectoras de tabaco, impensados años, con el “cachimbo” casero...

El arsenal de Santa Catalina


Como ya relate, flamante Alférez, llegado a la Quiaca al E21 allá por febrero de 1971 recién casado, el primer día luego de presentarme el J Un me comunico que me había designado Jefe de Santa Catalina,

No me la contaron... la ví...



El viejo logístico, el de los galpones de chapa y madera, había venido a rebotar allí vaya uno a saber la causa, tal vez porque entre los que nos dijeron que pongamos tres destinos para salir de 2dos Jefes fui el único que puso tres destinos del despliegue,

El Acariciador de Tigres

Cuento de: Luis Ángel Larraburu

Bondadoso Silvestre tuvo un don, una rara virtud, que no es común encontrar en los humanos.

Salvo San Francisco de Asís, muy pocos, contados personajes de la historia, han poseído un don igual o similar.

jueves, 10 de agosto de 2017

Un personaje que fue mi profesor alla lejos...

 Recuerdos de un viejo personajes de allá lejos...

Cuando éramos jóvenes lo veíamos en la ciudad como un play boy, de un apellido destacado, alto bien plantado, siempre de impecable traje o saco blanco de hilo, corbata o moño según el día, y a veces alguna coqueta flor en el ojal haciendo juego con el pañuelo con iniciales que asomaba del bolsillo.

viernes, 21 de julio de 2017

Por el Grupo Deseado

El Grupo Deseado tenía varias historias, tratare de hacer un resumen de varias de ellas, y que sin duda son apenas una parte, ya que imagino de allí existen muchísimas más.

domingo, 16 de julio de 2017

Un fumador de pipas Haitiano...

Haití, un país pobre, destruido el primer país independiente en América, al independizarse de Francia durante la Revolución Francesa, en él se inspiró la película “Quemaida” ya que cuando Napoleón asume resuelve escarmentar a los Haitianos y envía una flota con orden de degollar hasta los pájaros, y quemar todo lo que ardiese. Nada quedo, se repobló con etnias enfrentadas y de allí hasta hoy sus luchas internas.

Qué 4x4!!!!

Vinieron a mi recuerdos de aquellas patrullas en mula en plena Puna, pero específicamente entre varios mulares que monte, de una en especial.

Mi Corrientes porá...

Estimado, Corrientes, el Viejo Taragui de los guaraníes,

Una historia...

Recordando un poco en Soledad

sábado, 10 de junio de 2017

Casi tenemos monolito y placa...



El saludo virtual de un camarada a quien hacía años perdí la pista me lleva a recordar cierta expedición ocurrida si mal no recuerdo allá por 1979, si en algo mi memoria falla seguro el me corregirá.

Siempre para más sacrificados los reconocimientos de Hitos son en invierno con unos metros de nieve y a Hitos que cuando uno llega se pone a mirar y piensa que lo pusieron con un helicóptero por lo menos para fastidiar a los que pisando el suelo deben llegar hasta ellos.

Las tres cruces...

Sobre el chamame “Las Tres Cruces” de Millan Medina. 

Como todo aquel que de chico escucho alguna vez el chamame las Tres Cruces, me pregunte más de una vez si relata un hecho real, donde sería el paraje, o cual sería la época.

lunes, 22 de mayo de 2017

Tiroteamos al Cuero...



Ano 1977/78, en Junín de los Andes, un verano hermoso, en el grupo  Paimun (La Unión) prestaban servicios en ese momento  si mal no recuerdo como Jefe de Grupo el Subof Pr Corazini, el Sarg Zotelo, el Cabo Alegre, los Gendarmes Jara, Pereyra y alguno más que no recuerdo...

Malos aires en el E 21...



Las cosas no venían bien en el casino del E 21, unos 14 Subalfereces recién llegados, más unos 10 oficiales que allí vivían, en la vieja casona sobre la calle Rep Árabe Siria y casi a metros de Av Bolívar.

Los perros...



El perro es tan al gendarme como casi su uniforme,  quien cuando llega a un cuartel no ve junto a la guardia un “centinela” despatarrado al sol, o cuando a lo lejos en plena cordillera vemos una patrulla, seguro que detrás de los caballos siguiendo la huella vemos la silueta de uno o dos perros.